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Ministro de Salud de Etiopia visita Centro de Referencia Nacional e Iberoamericano para BLH


Irene Kalil

El Centro de Referencia Nacional e Iberoamericano para Bancos de Leche humana, de la Red de Bancos de Leche humana (rBLH), con sede en el Instituto Nacional de Salud de la Mujer, del Niño y del Adolescente Fernandes Figueira (IFF/Fiocruz), recibió una comitiva de Etiopia comandada por el ministro de Salud del país, Amir Aman Hagos. La visita ocurrió el último día 21 de noviembre con el objetivo de que las autoridades pudiesen conocer el BLH del IFF, primero de Brasil, el cual acaba de completar 70 años.

 

Delegación de Etiopía que visitó el BLH del IFF/FIOCRUZ

 

Hagos y su equipo fueron acompañados por la coordinadora de procesamiento y control de calidad del Banco de Leche humana (BLH) del IFF, Danielle Aparecida da Silva, y por la asistente del Núcleo de Cooperación Internacional del Instituto, Renata Ribeiro Pereira, además de las investigadoras del Laboratorio de Situaciones Endémicas Regionales (Laser/Fiocruz) Elizabeth Moreira dos Santos y Gisela Cardoso, además del representante de la Asesoría Internacional de la Escuela Nacional de Salud Pública Sérgio Arouca (Ensp/Fiocruz) Luís Collazos.

La experiencia brasileña en Bancos de Leche Humana viene conquistando notoriedad internacional y hoy su red, compuesta por 212 bancos y 121 puestos de recolección presentes en todo el país, es considerada la mayor y más compleja del mundo. “El gran paso que dimos en la historia de los bancos de leche humana brasileños fue su transformación en un espacio de promoción y apoyo al amamantamiento y también de investigación. Estamos preocupados en investigar cuestiones que van desde la calidad microbiológica del producto hasta la participación del padre en el apoyo al amamantamiento”, comentó Danielle sobre el cambio, a partir de la década de 1980, en el modelo que regía la actuación de los BLH en el país. “Después que la leche humana dejó de ser paga y los bancos de leche pasaron a promover el amamantamiento, recibimos mucho más donantes. La donación termina siendo una terapia para la mujer que está amamantando y tiene mucha leche, pues ella aprovecha el excedente, que iba a retirar y descartar, para ayudar a otros bebés que precisan”, completó.

La coordinadora del procesamiento y control de calidad del BLH/IFF aún argumentó que, igualmente para los países desarrollados, que disponen de recursos financieros para la utilización de fórmulas en la alimentación de recién nacidos, la leche humana es la mejor opción. “es más barata, pues los bebés internados tienen alta hospitalaria antes y se enferman menos en los primeros años de vida, disminuyendo el uso de antibióticos. Pero su superioridad nutricional e inmunológica garantiza también el menor aparecimiento de otras enfermedades, como la obesidad, más común en niños y jóvenes que fueron alimentados con fórmulas”, comentó.

Durante la conversación con profesionales del BLH-IFF y el breve tour por las instalaciones, la simplicidad de los procesos y la efectividad de los resultados de la implantación de los bancos de leche llamaron la atención del ministro de Salud. “No había imaginado que fuera tan fácil desarrollar esta tecnología. Creo que no tendremos dificultad para implantar este sistema de donación en nuestro país, pues la Etiopia tiene una población con fuerte espíritu de solidaridad”, afirmó Hagos.

La visita de la comitiva al Instituto integra las actividades previstas en el acuerdo de cooperación técnica tripartita establecido, en 2008, entre el gobierno y la Universidad de Jimma, en Etiopia, la Universidad de Tulane, en Estados Unidos, y Brasil, por medio del Laser/Fiocruz, abarcando acciones en las áreas de enseñanza, investigación y atención a la salud. En informe reciente, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) reconoció el esfuerzo emprendido por Etiopia en la mejoría de la sobrevivencia infantil, sobre todo entre cero y cinco años.

De 1990 hasta 2012, el índice de mortalidad infantil, considerado uno de los más altos del mundo, bajó de 204 por 1000 nacidos vivos para 68 por 1000 nacidos vivos. El amamantamiento ha sido apuntado, en informes de gobiernos y agencias internacionales, como una práctica que contribuyó para la reducción de las muertes por causas evitables, juntamente a factores como alimentación adecuada, saneamiento básico, acceso al agua potable de calidad y protocolos de vacunación.